Tour Inchcolm Island Edimburgo

Inchcolm Island, historia y naturaleza en el Firth of Forth

Una de las ventajas de Edimburgo es que, si te apetece salir de la ciudad, encontrarás mil y una excursiones sorprendentes muy cerca. Y, desde primavera hasta principios de otoño, una de las más especiales es la que te lleva a la isla de Inchcolm.

Inchcolm Island es una de las pequeñas islas que salpican el Firth of Forth, entre las costas de Edimburgo y de Fife, y una de las más bellas gracias a las ruinas magníficamente conservadas de su abadía medieval.

A diferencia de su vecina Cramond Island, a la que se accede a pie cuando la marea baja, o de Inchkeith e Inchgarvie (en gaélico, inch significa ‘isla’), que no están abiertas al público, Inchcolm puede explorarse de abril a octubre tomando uno de los barcos que parten de Queensferry y que te permiten desembarcar en la isla durante unas horas.

Tour Inchcolm Island Edimburgo 2

Se trata de un viaje próximo a la ciudad que, sin embargo, te revelará paisajes sorprendentes: navegarás por las aguas del fiordo, descubrirás la historia de Inchcolm paseando por sus senderos, verás parajes insólitos y las focas asomando la cabeza entre las olas y, una vez más, comprobarás cuántos pequeños secretos Edimburgo tiene por ofrecer… ¿Zarpamos?

El viaje en barco desde South Queensferry

La mañana comienza en Queensferry, a unos 15 kilómetros al noroeste del centro de Edimburgo (al final del artículo te contamos cómo llegar). Esta pintoresca localidad, bañada por el fiordo y situada a los pies de los emblemáticos puentes Forth Road Bridge y Forth Rail Bridge, se conoce también como South Queensferry para distinguirla de North Queensferry, emplazada al otro lado del mar.

El Forth Road Bridge se inauguró en 1964 y permite a los conductores acceder al noreste de Escocia, mientras que por el Forth Rail Bridge, que con su inconfundible tono rojizo protagoniza instantáneas y aparece en películas como «Los 39 escalones», de Hitchcock, circulan trenes desde 1890.

Precisamente al regazo de este último se encuentra Hawes Pier, el muelle desde donde operan las compañías que viajan a Inchcolm, Maid of the Forth y Forth Tours. Puedes elegir entre dos tipos de trayecto:

  • Puedes navegar por el fiordo durante una hora y media sin hacer ninguna parada.
  • desembarcar en Inchcolm, que te costará £5,5 adicionales destinados a Historic Scotland, la organización que cuida de la isla.

En ambos casos, podrás sentarte en la cubierta o en la cabina interior y escuchar por megafonía comentarios sobre la isla y las deslumbrantes vistas que irán sucediéndose a tu alrededor.

Si decides visitar Inchcolm, te aconsejamos llevar agua y comida, pues allí no podrás comprarlas. También es importante, para disfrutarla al máximo, intentar escoger un día de tiempo moderado, sin lluvias ni vientos fuertes. En aproximadamente media hora llegarás al embarcadero y podrás comenzar a explorar Inchcolm Island por tu cuenta hasta que, una hora y media o dos horas después, el barco regrese para recogerte.

Explorando la isla de Inchcolm

La isla de Inchcolm, aunque pequeña, tiene mucho por ver: la parte oriental está repleta de de fortificaciones militares abandonadas, legado de las Guerras Napoleónicas y de las dos Guerras Mundiales; en el centro se hallan el muelle, un minúsculo centro de visitantes y la antigua abadía medieval; y en el extremo oeste, la naturaleza se encarama hacia el mar con los puentes al fondo.

Gracias a su situación remota y al trabajo que los miembros de Historic Scotland que habitan en la isla llevan a cabo para preservarla, Inchcolm Abbey es la abadía medieval mejor conservada de Escocia.

Según la leyenda, en 1123 el rey Alejandro I naufragó en Inchcolm durante una tormenta feroz y los ermitaños que allí vivían lo acogieron y cuidaron de él. Como agradecimiento, el rey prometió alzar un monasterio en la isla y, a pesar de que murió antes de poder cumplirlo, su hermano David I quiso hacer realidad su deseo y construyó un monasterio agustino, que más adelante se convirtió en abadía. La abadía funcionó hasta 1560, cuando se abandonó a causa de la Reforma religiosa escocesa.

Hoy en día, las ruinas del complejo monástico se encuentran en un excelente estado de conservación y permiten imaginar la vida en la abadía: podrás recorrer los pasillos y el claustro, evocar el pasado en las amplias dependencias, vislumbrar el mar desde las ventanas, trepar por las estrechas escaleras de caracol y, si te atreves, subir hasta el antiguo campanario, desde donde podrás contemplar la isla a vista de pájaro.

Como las islas vecinas, a partir del siglo XIII Inchcolm fue atacada repetidamente por los invasores ingleses. Desde entonces, por su situación estratégica en medio del Firth of Forth, la isla se utilizó para defender Edimburgo y el fiordo de los ataques enemigos. Durante las Guerras Napoleónicas y la Primera y la Segunda Guerra Mundial, Inchcolm se fortificó y, aunque en la isla se registró poca actividad bélica, todavía pueden verse fortines abandonados, restos de artillería, túneles y búnkeres.

Paseando por la isla encontrarás carteles informativos que indican dónde se encuentran los restos militares e informan sobre la historia de la abadía. Más allá de su interés histórico, Inchcolm es un lugar único para perderse en la naturaleza y contemplar la fauna que habita en ella. A las colonias de aves marinas se les suman las focas y marsopas que de vez en cuando se tienden en las rocas o se asoman al paso de los barcos y, aunque no es frecuente, en ocasiones también se avistan delfines.

Inchcolm Island es un lugar tranquilo e insólito que merece, sin duda, una visita para descubrir una de las maravillas que se esconden tan cerca de Edimburgo pero que a menudo olvidamos que existen. ¡Buen viaje!

 

Cómo visitar Inchcolm Island desde Edimburgo

  • Forth Tours y Maid of the Forth ofrecen tours a Inchcolm Island desde abril hasta octubre. En sus webs tienes los precios actualizados.
  • Hawes Pier, EH30 9TB, South Queensferry
  • Estas compañías también realizan otro tipo de cruceros por el Firth of Forth durante todo el año, como cenas, fiestas o conciertos nocturnos.
  • Aquí te contamos otras excursiones de un día desde Edimburgo

Cómo llegar a South Queensferry desde Edimburgo: Puedes tomar uno de los autobuses de First Bus desde Princes Street (consulta las rutas en su página) o tomar el tren desde la estación de Waverley o Haymarket hasta la estación de Dalmeny (el trayecto dura unos 15 minutos; consulta los horarios en  ScotRail). Desde la estación de Dalmeny, tendrás que andar unos 15 minutos hasta el puerto de South Queensferry.