Uno de los alimentos con los que Escocia te tentará durante tu viaje son los scones, panecillos de mantequilla típicos del país.

Si te gustan y quieres seguir devorándolos a la vuelta, buenas noticias: es muy fácil prepararlos en casa. Prepara el horno: ¡aquí tienes la receta de scones escoceses!

Los scones, panecillos típicos de Escocia

Hace un tiempo cayó en nuestras manos el libro de repostería escocesa Simply Scottish cakes & bakes, de Karon H Grieve, y una de las recetas clásicas que más nos gustó fue la de los scones.

Parte indispensable de desayunos y meriendas (son unos de los protagonistas del afternoon tea, el té de la tarde), estos panecillos dulces y de aroma inconfundible típicos de Escocia son, además de irresistibles, muy versátiles.

Como suele suceder con los dulces tradicionales, muchos hogares escoceses tienen su propia receta, de esas que se transmiten de generación en generación.

Nosotros la tomamos prestada del libro y el resultado son unos scones riquísimos y sencillos de preparar, listos para tomar con cualquier acompañamiento dulce o salado.

Variedades de scones

Desde los primeros scones, que se cocinaban en la plancha a base de avena y se cortaban en porciones triangulares, en Escocia han surgido múltiples variedades de este alimento.

Existen los soda scones (similares al pan de soda), los tattie scones (pastelitos de patata fritos que se sirven con el desayuno), los drop scones (tortitas a la escocesa), los bannocks (tortas de pan triangulares y planas)…

Los más conocidos, y los que nosotros prepararemos en este artículo, son los panecillos redondos que se elaboran en el horno a base de harina de trigo, mantequilla y levadura en polvo, y que suelen servirse templados y abiertos por la mitad.

Además de la versión básica, en Escocia también encontrarás scones de frutas (con pasas, arándanos o cerezas) y de queso.

Receta de scones escoceses Mas Edimburgo 2

Con mermelada y clotted cream

El acompañamiento tradicional de los scones, además de la mermelada o la mantequilla, es la clotted cream, una nata densa típica de Inglaterra.

Contiene alrededor de un 63% de materia grasa, tiene una textura casi sólida y está cubierta por una capa amarillenta, producto de evaporarla lentamente y de su posterior condensación.

El tacto, sedoso, y el sabor, suave y algo parecido a la mantequilla, son cuanto menos sorprendentes. Aunque se te saturen las arterias con solo imaginarlo, si tienes la oportunidad de probar los scones con una capa de clotted cream, no lo dudes: ¡combinan a la perfección!

Receta de scones escoceses con fruta

Preparar scones en casa es muy simple y se tarda menos de una hora, así que son ideales para cualquier desayuno o merienda.

Aquí tienes la receta. En este caso, hemos añadido a la masa un puñado de arándanos, frambuesas y pasas, pero los puedes sustituir por cualquier fruta confitada o fresca que tengas en casa, o también por queso rallado o especias, si los prefieres salados.

Ingredientes (para unos 6 scones grandes)

  • Harina con levadura o harina de trigo (225 g) + levadura en polvo (4 cucharaditas)
  • Azúcar glas (1 cucharada)
  • Sal (una pizca)
  • Mantequilla sin sal, fría (90 g)
  • Huevo (1)
  • Leche (70 ml) + un poquito para pintar
  • Opcional: cerezas, frutos rojos troceados o pasas

Receta de Scones Mas Edimburgo (2)

Preparación

  1. Precalienta el horno a 200 ºC y cubre una bandeja de horno con una hoja antiadherente.
  2. Mezcla la harina tamizada, la sal y el azúcar en un cuenco grande.
  3. Añade la mantequilla cortada en cubitos, integrándola a la mezcla con las puntas de los dedos. La tienes que amasar levemente, lo justo para conseguir una textura parecida a la de las migas de pan. Si preparas scones con frutas o queso, incorpóralos a la masa en este punto.
  4. En otro bol, bate el huevo junto con la leche. Haz un hueco en el centro de la masa y, poco a poco, añade la mezcla de huevo y leche, removiendo bien hasta que los ingredientes secos y líquidos se integren.
  5. Traslada la masa a una superficie enharinada. Amásala ligeramente una o dos veces, lo justo para conseguir una masa consistente. Con el rodillo, extiéndela hasta conseguir un grosor de 3-4 cm
  6. Con un cortador redondo (o con un vaso pequeño), corta los scones y colócalos en la bandeja de horno. Barniza la superficie con un poco de leche.
  7. Hornea durante aproximadamente 12 minutos, o hasta que estén dorados. Sirve los scones templados.

Comentarios

  • Para que los scones tengan una textura ligera, es importante trabajar poco la masa y no abrir el horno en ningún momento durante la cocción.
  • Los scones caseros tienen formas imperfectas. Si no te importa que los tamaños varíen un poco, puedes amasarlos sin rodillo y dividirlos sin cortador para conseguir esta apariencia.
  • Puedes congelar los scones que no necesites cuando acabes de darles forma (en el momento en el que los meterías al horno). Para que no se peguen, primero mételos al congelador sin que se toquen (por ejemplo, colocados en una bandeja). Cuando ya estén congelados, puedes guardarlos todos juntos en una bolsa.
    Para descongelarlos, precalienta el horno y sigue los pasos de la receta utilizando la misma temperatura que si fueran scones acabados de hacer.
    Si tu intención es preparar scones para congelar, es mejor que los hagas un poco más pequeños de lo normal; se hornean mejor al descongelarlos.
  • Los scones son panes, así que, además de mermeladas (cebolla, naranja amarga, higo, frutos rojos…) también quedan riquísimos con un acompañamiento salado. Puedes incorporar a la masa especias como orégano, canela, ajo o perejil, o queso rallado. En otoño, también puedes hacerlos con calabaza y pumpkin spice. En cuanto al relleno, prueba las combinaciones que se te ocurran: queso de untar y salmón, jamón cocido y huevo, bacon y cebolla…

Receta de scones escoceses Mas Edimburgo

¿Has preparado esta receta de scones escoceses? ¿Conoces algún lugar donde probar buenos scones en Escocia? Cuéntanoslo en los comentarios, ¡y buen provecho!