¿Por qué viajar a Escocia? Los motivos son incontables: quizás lo tienes claro desde que viste alguno de sus castillos, tal vez te fascina su cultura, quizás quieras recorrer las callejuelas de Edimburgo o llevar tus pasos por senderos remotos entre lagos y montañas.

Tal vez te atrae aquel país que se entrevé en mil y una novelas, películas o series como Outlander, ¿o quizás quieres comprobar si Nessie ronda por las Highlands, perderte en una ruta en coche o terminar la noche con un dram de whisky en algún pub?

Sea cual sea el motivo, has elegido un destino maravilloso. Nosotros lo tenemos claro: ¡aquí tienes 10 razones para visitar Escocia por lo menos una vez en la vida!

Razones para visitar Escocia una vez en la vida

La Kilt Rock, en la isla de Skye

1. Para emocionarte con su naturaleza

Desde el pico más apartado de las Highlands hasta los campos amarillos de los Borders, desde los lochs de aguas insondables hasta los bosques húmedos y tupidos, desde las playas de arena blanca hasta las costas escarpadas y sus islas

Cada uno de estos lugares aporta una pincelada de belleza a la naturaleza salvaje de Escocia, donde los ciervos, liebres, Highland Coos, focas, puffins o delfines comparten protagonismo.

Ruta por la isla de Skye en coche Escocia-4

Fairy Pools, Isla de Skye

Incluso sin alejarte demasiado de las ciudades, encuentras paisajes casi intactos y tan majestuosos (y a veces también tan sencillos, pero tan poderosos), que al contemplarlos te sientes minúsculo y te inunda la emoción.
Ruta por las Highlands de Escocia vaca peluda

2. Por sus castillos espectaculares

Detrás se esconde la mano del hombre, pero los castillos forjan los paisajes de Escocia tanto como los lagos o las montañas. No importa en qué rincón te encuentres: seguro que no estás lejos de una fortaleza, restaurada o en ruinas, abierta al público o abandonada al paso de los siglos.

El castillo de Eilean Donan, el castillo de Edimburgo, el castillo de Dunnottar, el castillo de Stirling o el castillo de Urquhart son de los que reciben más visitantes, pero son solo algunos nombres entre cientos de construcciones (que alguna vez fueron miles), cada una con una historia fascinante, tortuosa, romántica o inquietante detrás. ¡Y con algún fantasma, también…!

Ruta costa oeste Escocia Oban Fort William Castle Stalker-2

Castle Stalker, en la costa oeste

3. Para ver cómo el cielo cambia mil veces en un día

Seguro que habrás oído que, en Escocia, muchas veces las cuatro estaciones hacen aparición en un mismo día (¡o en una misma hora…!).

El cielo es caprichoso, y también una fuente constante de sorpresas: engulle las montañas con una niebla tan densa que no te deja ver unos metros más allá, se llena de nubarrones grises que hipnotizan, manda lluvia imperceptible pero incesante que tiñe de verde los paisajes… Y, de vez en cuando, se abre para dar paso a unos rayos de sol, pinta un atardecer de colores inolvidable, o a te planta un arcoíris en el horizonte en el momento menos pensado, haciendo que se te olvide todo lo demás.

Ruta por la isla de Skye en coche Escocia-5

Arcoíris en la Isla de Skye

4. Por los pueblecitos de cuento

Las grandes ciudades atrapan, pero es cuando paseas por pueblitos como Culross, Kirrimuir, Crail, Luss o Tarbert cuando comienzas a saborear la Escocia más pintoresca, la que parece anclada en el tiempo.

Esas aldeas de calles estrechas y flores en las escaleras de piedra, donde a veces no te cruzas con un alma aunque las recorras de un extremo al otro, pero donde casi siempre hay un pub o una tienda de fish & chips en cuyo interior sí se escucha el rumor de vecinos.

Visitar Culross pueblo mas bonito de Escocia 1500-1

Culross, uno de los pueblos más bonitos de Escocia

 

Ruta pueblos Fife Escocia Crail-5

Crail, uno de los pueblos pesqueros de Fife

5. Por las cafeterías acogedoras en el lugar menos pensado

De Escocia siempre se destacan el haggis y el whisky, aunque detrás se esconde una gastronomía mucho más diversa y deliciosa. Pero lo que siempre nos sorprende es que a los escoceses también les pierde lo dulce: no hay más que ver las galletas de mantequilla o las barras de millionaire’s shortbread y tablet.

Y lo curioso es que, igual que más arriba comentábamos que en el pueblito más perdido siempre hay un pub, también encontrarás una cafetería acogedora donde tomar un té acompañado de un trozo de tarta o de un scone escocés. Para comprobar que no son un espejismo, tendrás que llegar antes de las 16:00 o las 17:00, que es cuando la mayoría cierran.

Razones para viajar a Escocia por lo menos una vez en la vida

6. Por las celebraciones y tradiciones

Con el multitudinario festival de artes de Edimburgo en el epicentro, Escocia es tierra de celebraciones. El fuego arde en mitad del invierno en el Up Helly Aa, en las Islas Shetland. La tradición viaja por las Tierras Altas con los Highland Games.

Edimburgo recupera la herencia celta con las noches de Samhuinn y de Beltane. Y en todo el país se celebra el Hogmanay, el fin de año escocés, al ritmo de la canción Auld Lang Syne.

7. Porque las leyendas forman parte del día a día

No creer en ellos no sirve de excusa, porque los fantasmas, la superstición y las leyendas están presentes en muchísimas facetas de Escocia. No hay castillo que se precie sin algún alma en pena que ronde las estancias, ¿y qué nos dices de Nessie, el monstruo del Loch Ness, que lleva décadas intrigando a los turistas que visitan el lago?

Las hadas tampoco se esconden, como puedes comprobar en los montículos del Fairy Glen, en la isla de Skye, o en el Loch Lomond y los Trossachs, hogar de la extraña historia de Robert Kirk. Las leyendas de Edimburgo son cautivadoras, como también lo son las esculturas de los Kelpies, representación de una de las criaturas más inquietantes de la mitología escocesa.

8. Por una historia que atrapa

Empapándote de la naturaleza y visitando castillos, catedrales, ciudades y pueblecitos irás desentrañando la historia de Escocia y de sus múltiples habitantes. Para muchos, el primer contacto con la historia del país es a través de películas como Braveheart o Rob Roy, o de series como Outlander, pero, por supuesto, la realidad es mucho más compleja que la ficción.

Y más emotiva: estremécete en los páramos de Culloden, contempla el Loch Shiel y el monumento a los jacobitas desde Glenfinnan, visita el asentamiento de Skara Brae, adéntrate en las habitaciones del castillo de Edimburgo, conoce el destino de reyes y reinas, explora las abadías en ruinas de los Borders, recorre los vestigios del muro de Adriano… Y descubre en primera persona la historia de Escocia.

9. Por los escoceses

No pretendemos ser categóricos y encasillar a todo un pueblo bajo una misma definición: ‘los escoceses son…’. Pero, tras vivir mucho tiempo en Escocia y visitar el país como turistas en otras ocasiones, siempre hay aspectos de su gente que nos sorprenden y reconfortan: la disposición a ayudarte (como cuando un escocés nos salvó de un mal rato maniobrando nuestro coche y su familia se acercó después a preguntar si estábamos bien, en lugar de impacientarse porque hubiéramos bloqueado el tráfico); el orgullo y el amor que sienten por su tierra (no hay mejor recomendación que la que un habitante te da sobre su ciudad o su región), y el carácter bondadoso.

Algo tenemos claro: sin ellos, y sin el acento escocés que tanto cuesta descifrar las primeras veces, Escocia perdería una buena porción de su magia.

10. Porque querrás regresar…

…¡así que mejor empezar cuanto antes! Todavía no hemos conocido a nadie que haya vuelto decepcionado de Escocia; al contrario, sois muchos los que nos contáis que vuestro viaje ha sido muy especial y que estáis deseando volver.

Con una capital tan pintoresca como Edimburgo, ciudades tan enérgicas como Glasgow, naturaleza y atracciones tan turísticas o remotas como tú elijas y una cultura apasionante que te acompañará a lo largo de todo el viaje… ¡Escocia es uno de los destinos más extraordinarios del mundo!

Y tú, ¿has estado ya en Escocia? ¿Por qué razones recomendarías a alguien a viajar al país? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

Prepara tu viaje a Escocia