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Una mañana en North Berwick

A 40 kilómetros al este de Edimburgo, las aguas del fiordo de Forth se funden con las del mar del Norte junto a la arena áspera de las playas de North Berwick.

Los más pequeños corretean por las dos bahías, las familias se acercan al Scottish Seabird Centre o al National Museum of Flight, el museo escocés de la aviación; y los valientes suben hasta la montaña North Berwick Law para otear desde lo más alto el pueblo. Pasar un día en North Berwick es un plan ideal para una excursión desde Edimburgo.

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La bahía y el puerto de North Berwick.

Y, además, de abril a octubre, desde el pueblo zarpan tours que recorren parte del Firth of Forth y rodean algunas de sus islas más emblemáticas para ver los miles de aves que allí anidan. ¿Me acompañas en un viaje en barco desde North Berwick entre la naturaleza y fauna salvaje de Escocia?

Excursión a las islas del Firth of Forth desde North Berwick

Desde North Berwick, si el día es claro, verás el mar moteado de islas e islotes de origen volcánico. La más alejada, a la izquierda, es Fidra, la que muchos consideran la musa de R.L. Stevenson para La isla del tesoro.

En el centro está la isla de Craigleith y, a la derecha, la prominente y blanquecina Bass Rock, que quizás hayas visto alguna vez desde alguna de las colinas de Edimburgo. Ninguna de las tres está habitada por humanos, aunque sí por colonias de miles y miles de aves marinas: alcatraces, araos, cormoranes… Y, a partir de finales de marzo y principios de abril, también de los coloridos frailecillos, o puffins, una de las aves más representativas de Escocia.

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A la izquierda, se dice que la isla de Fidra inspiró a Stevenson para La isla del tesoro

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Observando la isla de Craigleith.

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La Bass Rock, blanquecina por la presencia de miles de alcatraces.

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Una observadora desde el puerto, y la Bass Rock al fondo.

Desde el pueblo, puedes apuntarte a un tour para acercarte a la isla de Craigleith y la Bass Rock. Nosotros queríamos tomar el barco familiar Sula II, pero cuando llegamos a North Berwick, lloviznaba y el viento soplaba tan fuerte que la empresa canceló todas las salidas. Por suerte, en el puerto opera otra compañía, Seafari Adventures, con embarcaciones mejor preparadas que sí que se aventuraban aquella mañana a las aguas del fiordo, así que no dudamos.

Y, justo unos minutos antes de zarpar, los nubarrones se despejaron, el viento se detuvo y el sol bañó el puerto de North Berwick. El tiempo en Escocia es imprevisible, es cierto, y a veces… ¡también lo es para bien!

La isla de Craigleith, hogar de puffins

Con un estruendo del motor, el barco se puso en marcha y pronto dejamos atrás las playas de North Berwick y el fiordo nos envolvió. El primer destino del recorrido era la isla de Craigleith, una pequeña isla ideal para ver puffins en Escocia. Antaño albergaba una de las mayores colonias de frailecillos del Reino Unido, hasta que debido a un tipo de planta invasora, en pocos años el número de ejemplares sufrió un descenso drástico.

Pero, hoy en día, la llegada de la primera pareja de puffins es todavía uno de los acontecimientos más esperados en North Berwick, y se sigue en directo a través de las cámaras del Scottish Seabird Centre.

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Craigleith, la isla donde los frailecillos acuden a reproducirse.

Tras un invierno en alta mar, a finales de marzo las parejas comienzan a llegar a la isla para dar a luz y criar a un único polluelo, que tras poco tiempo se marchará a alta mar durante unos años antes de regresar al mismo hogar. Los primeros ejemplares de puffin que vimos sobrevolaban las aguas con el pico lleno de anguilas para alimentar al recién nacido.

Poco después avistamos otras pequeñas colonias de frailecillos, que, tal y como nos contó el guía, suelen anidar en la parte más elevada de la isla de Craigleith, y poner los huevos en madrigueras (si el terreno es blando) o en resquicios resguardados de la roca. Es imposible no maravillarse ante el colorido y la elegancia de los puffins, y verlos en su hábitat natural fue una experiencia increíble, aunque son esquivos y no vimos más que pequeñas colonias.

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Unos cuantos frailecillos en lo alto de la isla de Craigleith.

Aunque los frailecillos no fueron la única sorpresa que nos esperaba en la isla de Craigleith. Las paredes de la roca estaban repletas de araos (guillemots), unas aves que recuerdan a los pingüinos pero que, a diferencia de estos, levantan el vuelo: en cuanto el barco se acercó a ellos, comenzaron a saltar de sus refugios y a sobrevolar el mar.

En la isla nos encontramos, también, con otra de las criaturas marinas más entrañables de Escocia, la foca gris. Mientras una nos observaba con curiosidad asomando la cabeza desde el agua, una pequeña cría decidió que no éramos demasiado interesantes y siguió tomando el sol tumbada en una roca, junto a unos cuantos cormoranes. En la isla de Inchcolm ya vimos focas, ¡y es que solo en el fiordo de Forth viven casi 3.000 ejemplares!

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Los araos son una de las mayores colonias de la isla de Craigleith.

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Focas curiosas espiándonos desde la isla de Craigleith.

La Bass Rock, donde los alcatraces se cuentan por miles

Focas, frailecillos y el sol bañando el agua. En ese momento ya estaba tan emocionada que me costaba contener la alegría. Pero lo mejor estaba por llegar: el barco dejó atrás Craigleith y puso rumbo a la Bass Rock a toda velocidad, tan rápido que las embestidas del agua no dejaban de salpicarnos (si haces esta excursión, ¡mejor que lleves un impermeable!).

El panorama que nos esperaba nada más llegar a la volcánica roca de Bass nos dejó sin palabras. Miles, miles y miles de alcatraces (gannets) volando en todas direcciones, lanzándose en picado, a la búsqueda de cualquier material para construir el nido en una roca oscura que, de tantos ejemplares, ha quedado cubierta por un manto blanco.

La Bass Rock es la isla que concentra una mayor población de alcatraces en todo el mundo, más de 100.000, y cuando llega la época de cría la isla se convierte en un espectáculo natural, visual y auditivo difícil de describir con palabras.

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Una pareja de alcatraces.

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Ni un rincón vacío en la Bass Rock.

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Los alcatraces fabrican sus nidos a partir de todo tipo de materiales en la isla Bass Rock.

Entre graznidos, ojos curiosos, rápidos aleteos y un revoltijo de emociones, el barco rodeó la isla, que en otros tiempos sirvió como cárcel y como lugar de meditación, hasta llegar al faro. Y, en aquel momento, los miles de alcatraces que hasta entonces descansaban en cada recoveco de la roca levantaron el vuelo, como movidos por una gran corriente.

Los primeros saltaron, otros les siguieron y, en cuestión de segundos, la isla quedó casi desierta y miles de aves sobrevolaron el barco. Al más puro estilo Hitchcock… pero sin terror, tan solo creando una imagen de una belleza sobrecogedora.

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Miles de alcatraces anidan junto al faro de la Bass Rock.

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Un momento que nos dejó sin palabras.

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Los alcatraces, o gannets, nos observan con curiosidad.

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Miles y miles de alcatraces en su danza aérea.

Y así, con el reflejo de miles de alcatraces todavía brillándonos en las retinas, fuimos alejándonos poco a poco de la Bass Rock, dejando atrás también el imponente castillo de Tantallon al otro lado del mar.

Una hora después de zarpar, regresábamos a North Berwick tras una de las excursiones por Escocia que más nos ha impresionado. El Firth of Forth, tan accesible y tan cercano a Edimburgo, esconde maravillas naturales que seguro que te sorprenderán. También es posible, a veces, avistar delfines… ¡Aunque tendremos que esperar a la próxima aventura para comprobarlo!

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Al otro lado del mar se divisa el castillo de Tantallon.

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Diciendo adiós a la isla Bass Rock.

Información para visitar la Bass Rock y la isla de Craigleith

Cómo llegar a North Berwick desde Edimburgo

  • En tren. La opción más rápida. Toma un tren de Scotrail desde la estación de trenes de Waverley. El trayecto es de unos 30 minutos y el billete nos costó £6,80 ida y vuelta (off-peak; es decir, fuera de hora punta). La estación está a diez minutos andando del puerto.
  • En autobús. Toma un autobús de First Group. El trayecto dura algo más de una hora.

Compañías que navegan por el fiordo de Forth desde North Berwick

Todos los barcos parten desde el puerto de North Berwick desde abril hasta octubre.

  • Sula II Boat Trips. Esta compañía familiar navega desde 1970 y ofrece un tour de una hora y media (£15). Te aconsejo consultar su página de Facebook por la mañana para conocer la previsión del día.
  • Seafari Adventures. Esta compañía está presente en otros lugares de Escocia y también navega, en el fiordo de Forth, hasta la isla de Inchcolm. En North Berwick, ofrece distintos tours de aventura en conjunto con el Scottish Seabird Centre. Nosotros escogimos el tour «Seabird cruise», de una hora de duración (£17).
  • Qué ver y qué hacer en North Berwick. Descubre el pueblo a través de nuestra guía de North Berwick.

Este artículo forma parte de nuestras Guías de Escocia.